parece una noche de chelas
De nueva cuenta, pase lo que pase, diga lo que diga, léelo otra vez hasta el final. Preferiría que lo leyeras rápido, de un jalón o de dos o tres, pero no lo creo, no lo sé, no puedo pedir tanto tampoco. Solo te pido que aguantes hasta el final, pues mucho de esto es como construir un ambiente, mucho se trata de escuchar los sonidos y palpar los detalles, sin tratar de entenderlos, aunque el mensaje sea tonto, equivocado, corto, innecesario, incompleto, o bien, oportuno, avasallador, exacto; aunque el mensaje sea cualquier cosa o no sea nada en verdad, o sea claro entre líneas o borroso en puntos específicos, no importa, lo que cuenta son los minutos de música y vivencias, lo que importa es la intensión, tal vez alguna que otra rima inconsciente, las frases y las fresas, las bocanadas y las chelas que transcurrieron, que debieron transcurrir para poder hacértelo llegar. Importa tu tiempo, mi tiempo, nuestro tiempo, que es vida y que es agua y que luego, al final es plata y es oro, y leche y carne y risas y espero, que en el fondo, también corazón. Importa por que es solo un intento, solo eso, y como tal lleva objetivo, espera encumbrarse, es una causa y lleva inscritas las reacciones, los efectos, y es a la vez parte de una reacción más grande. Es uno y varios momentos en un hatillo, amarrados con bramante. Es una llamada telefónica imposible, larga como dormir y despertar y seguir hablando. Si de pronto encuentras algo en este texto que desearas que no hubiera sido escrito, perdóname de antemano. Seguro hallarás muchas cosas así. La idea no la tengo, solo tengo pulsiones, percibo y reflejo, siento, y todavía no lograré publicar todo tal como lo pienso. Nunca subestimes. Nunca lo olvides del todo, como nunca olvidas del todo un libro. No llego a tanta intensidad, pero todo esto es por que es necesario, y ya habrá un día en que pueda publicar y en que haga historias intensas y sabias, pero por ahora, con lo poco que tengo, esto, así como te lo doy, es mi esfuerzo, mi momento, y tal vez me arrepienta luego. Noche, que extraño. Extraño improvisar letras, enunciados jazzeados, sin maraña, con maraña, subjetivas palabras, reverberantes, desconocidas, poderosas y gratuitas palabras. Dejo que vengan, escucho algunas palabras más. Es el fragmento de una entrevista, se acabó, arrastro el cursor a la carpeta de sun ra radio interviews, la abro, pongo una rola que está ahí, y que viene mucho al caso de alguna manera u otra. Escucho ya el inicio de Mayan Temples, minimizo el realplayer, vuelvo al teclado, a oír el callado eco de las mías, de mis propias palabras, dichas en silencio, a la inmensidad del espacio de la hoja en blanco. Audio: unindentified ballad, balada no identificada, de Sun Ra and his arkestra. Es una ballada, casi podría ser una del coltrane. Un jazz que vuela suave por el cielo azul encendido, viene deslizándose por las alturas, proveniente de otro planeta. De uno ni siquiera muy lejano, tal vez de uno que gira alrededor de este mismo sol. Sun Ra, de Raza negra, desde pequeño, aprende a tocar el piano y se destaca en una banda escolar. Llegó a decir que provenía de Saturno. Pienso en las soleadas mañanas en las que llegó a predicar en la calle, en sus tratos con malcom x y con luther king; y luego que en toda la historia de la arkestra nunca llegó a tocar un solo hombre blanco en la banda. Luego de pensar en los planetas que rigen con sus influencias nuestro comportamiento, vuelvo a escuchar su música, ligera, profunda. Imagino una nave impulsada por una tecnología más espiritual, más onírica que de propulsores y microcircuitos. Imagino a la banda, la gran “arkestra”, tocando una improvisación jazzística mientras flotan sobre alguna ciudad de Norteamérica o Europa. Los imagino bajando luego de esa nave, vestidos con esas estupendas y brillantes capas, tocados con esos magníficos símbolos inspirados en la tradición estilística egipcia. Puedo recrear sus movimientos, como si los viera tocando en un concierto televisado, y ahí, a sun ra, sobre el teclado, un órgano que yace como instrumento mágico sobre un mantel rojo con un estampado de pequeñas esferas doradas, atravesadas por ese inconfundible anillo que hace tan peculiar a Saturno. La nave gira con rapidez pero no bruscamente, se vuelve de cabeza, jugando a placer con la gravedad pone las luces y sombras de los tejados de la ciudad, adonde debería estar en el cielo, arriba de sus cabezas. El techo de la nave es un cristal transparente prácticamente inexistente, por donde se cuela el resto de la noche, esa amplia y elegante noche donde flotan los restos del big bang, del gran bang, como trocitos de metal y de tambores, partículas de platillos, cuerdas vibrando, rugidos dorados de trompetas y nebulosas radiantes embarradas y escurridas sobre las superficies de los saxofones. Un velo que ondea, chispas como estrellas pegadas a él, una miriada de rayos de luz que surca el espacio y en todas direcciones y que no es visible. Vuelvo al mismo tema del universo, vuelvo a citarme el libro del punto omega, donde se dice que los científicos especulan que está muerto, que de hecho lo que vemos, esos pequeños huecos brillantes que son los soles, las estrellas, no debieran existir, pues salen de toda lógica, de todo vaticinio fincado aparentemente en las leyes cósmicas imperantes, leyes de la física cuántica moderna. Para los físicos modernos, un sol equivale a un milagro inexplicable. Se lo explican como un hielo que produjera su propio frío para mantenerse como tal en un vaso de agua caliente, es decir, algo imposible, más no aberrante. Por que no vemos la luz cuando pasa perpendicular a nosotros en la noche, en el espacio. Eisnten nos trata de explicar por que el espacio es curvo. Y saturno luce increíble por un telescopio, pequeño y sobrecogedor. Diminuto pero bien delineado, el aro cruzándolo a la mitad de su barriga, como un pedazo de papel brillante, con la perfección de un triángulo, de una pirámide, como una ecuación sublime, como un ojo en cielo, titánico, un ojo cerrado y abierto de una sola dimensión con un pesado y amplio parpado como disco con una abertura enorme por donde sale media esfera, abrazada en 360 grados, que igualmente pudiera observar boca arriba que boca abajo. Heme aquí, en la constante lucha, en el constante dilema, tomando algunas decisiones, haciendo elecciones, compartiendo el minuto, el día, la semana, el mes, el año. Dejándome ir, por ahí, de repente, en este mar de rostros, de cabezas, torrente de ideas, aunque la mayor parte de ellas, pesadas y lentas. En mi interior el objetivo de avanzar en mi se fue perdiendo conforme pasaban los días desde que regresara del caribe. Mi acceso aún no ha sido el que espero, siento que voy cerca pero aún falta la preparación de lo que ello significaría. Si logro establecer un contacto más directo seguro habrá consecuencias, por ello más bien creo que no estoy preparado para ello y por eso no he tenido visa aún definitiva, por eso apenas se me permiten pocas visitas y la demás parte del tiempo tengo que conformarme con sedarme en esta realidad que exige su cuota. Apenas puedo asomarme a esas tierras, pues también apenas me he ganado mi sitio. Es tan grande lo que podría suceder que apenas y me lo imagino. De pronto despertar ahí, afuera, en ese otro universo imaginario, experimentarlo casi como si de este mismo se tratara. Muy mal no me ha ido y antes debo de agradecer lo último que me ha venido sucediendo, pero sin embargo aún no me encuentro haciendo de lleno aquello por lo que considero que valdría la pena seguir viviendo, haber vivido. Decisiones, alternativas, vidas paralelas, acciones, reacciones, vidas pasadas, vidas futuras, caminos, facetas, detenimiento, silencio, admiración, quietud y un blues que viaja por el cosmos atrapado en el interior de un cometa, una piedra de rock pesado que lleva en trayectoria al planeta, lejana aún, tal vez inexistente. Poco o casi nada, ahí el tamaño de mis días en este desierto oasis de puebla preciosa, de México ilegal, altivo, contestón y contestatario. Veo el clip de video del concierto de sun ra, es un segmento del Saturday night live de 1978, pienso que en ese año yo tenía escasos tres de nacido. Ahora se asoma el 30 de marzo a la vuelta de la esquina, será mi número treinta y uno, el treinta pasado se quedó atrapado para siempre en una calurosa noche de benito Juarez Cancún, en la colonia paseos del caribe. Me resuena un poco el nombre, paseos del caribe, me resuena la luna, el oxxo y la tarántula negra de esos cenotes desconocidos. Me resuenan otras cosas además- Ahora me resuena la voz del periódico, la voz del gober precioso, la voz de Lidia cacho, de la amante de baudelaire. Flores que no compro, flores que no entiendo, que no veo, que no siento, que no son corazones ni espejos gemelos ni azul. Haciéndome más vivo con el tiempo. Dolor no es sufrimiento. Los espejos turbios y las llamas muertas. En ese México del setenta y ocho los ciudadanos mexicanos no tenían libertad, ahora tal vez las cosas han mejorado un poco, un poco. La comisión para la investigación de los genocidios del pasado envía su informe al país desde la universidad de san francisco. Lo tiene en sus manos, mosivais, poniatowska. No dicen nada nuevo, pero lo dicen desde los estados unidos, y lo dicen apenas, lo dicen ahora. Alguien querrá crear cierto clima por acá. Ya se sabe que el ejercito estuvo involucrado en una guerra sucia, que ese presidente de cuyo nombre no quiero acordarme seguramente vive sus últimos días hospitalizado a los ochenta y tantos años de edad. Dos ya han muerto, uno de ellos era mi “heroe” cuando yo era un niño inocente, si, era un niño, y era inocente, e ignoraba el estado real de las cosas y del mundo, mientras yo crecía López Portillo inauguraba la TAPO, mientras yo crecía, emlilio azcarraga padre aumentaba la herencia del hijo. Hoy casi se acaba el México del cambio, el México que será mejor que ayer. Trabajo para los mismos, sólo cambian nombres, no se para quien trabajo, al final. Encuentro un sentido, ahora, en mi vida, un sentido que no tenía que siempre había buscado y nunca encontrado. Quiero desvanecerme en ese deseo en ese afán de verme haciendo lo que vine a hacer, puedo hacer muchas cosas, pero sólo una o muy pocas me reportarán las mejores ganancias, tanto las terrenas como las supraterrenales, extraterrestres, espirituales pues. Y aún no lo logro, aún no he sido suficientemente capaz de dejarme ir, de soltarme, aún no a pesar de que sé que casi nada me ata. Tal vez estoy a punto de lograrlo, tal vez estoy más cerca de lo que nunca lo he estado, tal vez. Quisiera poder decir, de hecho puedo decirlo, me ha ido muy bien en los últimos días a pesar de que no he conseguido todo lo que deseo. Retomando, domingo, noche de nuevo, ventana abierta, jazz (Languidity 1978 SUN-RA) Sí, debería tener más desarrollado todo, las historias, la serie erótica, la serie de pintura fantástica, los modelos de cera, y una larga lista. Pero lo más importante de todo es: “esa historia”. Desde mis ultimas noches en Cancún lo empecé a hacer con ese objetivo en mira, tal vez no debí haber regresado nunca y seguir ahí, y pasar un huracán en la soledad de un departamento en el cuarto piso, en siniestra y desesperante soledad. Debí haber sentido la fuerza del viento, su poder, su canto de olvido, de terrible invocación de ese olvido que lo quiere arrasar todo, como las gigantescas manos invisibles ejecutando un designio fatídico de la memoria. Al menos eso creo, al menos es una posibilidad que me pudo haber pasado y que ahora escribo, y concibo. Tal vez lo más seguro es que eso me pasó en un universo paralelo. A estas alturas del partido debería haberme puesto a escribir y dibujar, a tejer y ensoñar, a imaginar, esa larga y hermosa historia. No me puse una fecha, los días transcurrieron entre lo habitual y alguna sorpresa. Ahora tras los meses me encuentro tal y como estaba al principio, al llegar de nuevo a habitar mi cuarto en la casa de mis papás, con los mismos trazos, salvo unos cuantos más. La carpeta fue creada, pero aguarda la mayor parte del tiempo y se llena escasamente. Recuerdo cuando te escribía y como ponía mucha atención en seguir avanzando, como haciéndote de alguna manera mi lectora forzosa, mi primera musa y mi zanahoria. Te hice mi parte de mi obligación de avance, y sabes que no fue la primera vez que así fue, no recuerdo a estas alturas si te lo comenté si nunca te lo he comentado o si más adelante en uno de tantos textos recurrentes que terminaré anexando lo diga, no importa, o casi, el caso es que tu fuiste ese impulso callado, mental que me hizo mover los dedos, aplanar la nalga, activar mi cerebro, acallar mis impulsos, y comenzar a querer generar una cierta disciplina. Te dejé de ver y me dije que era una oportunidad para mejorar, para hacer lo que estaba dejando de hacer por vivir una vida tirada al bote de basura. Tomé los pinceles y dejé de hablar, por un breve momento, quise sentir que era capaz, quise verme actuar, pero el impulso no tardó en amainar y yo no tarde en volver a botarlo todo. Desde luego te lo digo no con el afán de hacerte sentir bien o mal. Te lo comento como un detalle alrededor, nada más, sin pretensiones, pues tenerla resulta caro, muy caro en este mundo donde lo que se desea está atrapado en las redes de lo que nunca se tendrá, de lo que nunca será. Así pues no quiero lograr, ni pretender, ni busco, ni nada que se le parezca ya. Sí, la esperanza y la vida ahí están, y yo bien podría retroceder y azotarme una vez más, pero no puedo seguir viviendo atado al deseo que se va, al deseo de lo que tal vez no sea lo mejor para mí, o para nadie. Por eso, por que confundí, me aferré a una idea, quise lo que tal vez no me pertenecía, por eso ahora ya no espero nada. Mas me vale inundar de aire mi pecho y no dejar correr la lagrima de vacío. Más me vale y más valgo para los demás si dejo que el dolor sea y que no se convierta en sufrimiento. Y luego volver a respirar profundo y seguir adelante adonde vaya donde el deseo se vuelva historia y luego un olvido y luego un recuerdo del mundo de adentro, de ese Inmenso mundo del alma que todo lo presencia, callada en verdad. Ahora me doy cuenta de que no lo he vuelto a intentar de verdad, apenas y en mi ha habido un latido que aún encuentro, y aún aguanta las largas horas y callado, igualmente, aguarda a que regrese a escucharlo, después de haberme ido a cualquier lado. Ese soy un yo, uno de un universo paralelo, uno que tiene La Historia y aguarda a que vaya por él y lo traiga, y viceversa. La historia es desde luego una historia fantástica, es “mi” historia fantástica, y a pesar de haberse gestado en el estridente silencio de mi cabeza, no me pertenece en realidad, como en realidad no me pertenece nada salvo mi alma tal vez que ni siquiera es de mi total propiedad pues fue Dios quien la hizo a fin de cuentas. Desde luego ahora ya trato de ver las cosas de otra manera como te decía, ahora el deseo, al menos ese deseo de algún día decirte que toda mi labor seria la había hecho por ti, el deseo de moverme por un ser lejano que quiero cercano, el deseo de ofrecerte mis creaciones al menos mis primeras o segundas, ese deseo no pienso que deba seguir existiendo. No es lo mejor para nadie, creo, no es lo mejor par mi, al menos. Eso sí, te agradezco pues gracias a tu existencia y a una extraña certeza de que las piedras rodando se encuentran, gracias a ello, comencé a desempolvarme, comencé, y me di cuenta que podía hacerlo, que podía tomar simplemente un pincel y dedicarle horas a una superficie hasta abrir en ella una ventana a otro mundo, a algo que existe, más allá, por siempre inaccesible, por siempre congelado en el tiempo. Sin quererlo fuiste una Cambio de disco: Oblique parallx & horizon. Me veo echando los correos a la basura, después de haberlos conservado largo tiempo. Me da ya “CASI” lo mismo que no hubieras leído nunca el.... Creo que esto sólo me lo dicta ese energúmeno que me quiere ver deprimido una vez más. Tal vez eso en realidad no importe, ni sea verdaderamente necesario decirlo, pero mi energúmeno se obstina en verme perder, en verme triste y atrapado por mi cruel destino, y quiera que a fuerza le encuentre el lado nefasto a las cosas que no lo tienen. Intervalo: Lo difícil de sentarme a escribir es que hay tanto que decir y no se por donde seguir, si debí haberlo escrito de otra manera, etc. Y cada día se va juntando un poco más… Stop. Pausa |


1 Comments:
Nice colors. Keep up the good work. thnx!
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