18 junio 2006

Empezando… Por los rumbos oníricos de este inmenso planeta, llamado mi cabeza.

La vida es un rompecabezas de sueños, un rompecabezas cuyas piezas se pierden a cada instante, y de súbito vuelven a hallarse, bajo la almohada, tiradas lejos o pegadas bajo una taza. El mundo es un inmenso supermercado lleno de aparadores sin un solo frasco que contenga lo que de verdad estamos buscando. Miramos a todos lados pero es difícil distinguir entre tantas ofertas y rebajas, el agujero donde se escapa el dinero. Empujar el carrito nos hace sentirnos seguros por unos minutos. Sueño con un supermercado laberíntico donde hallo todo aquello que busco. Podría dormir en un Wal Mart, podría tener sexo en salchichonería y en caja 5. si la humanidad se construyera una nave para surcar el espacio exterior tendría la forma de un Wal Mart. Feliz con lo que tienes que ser feliz. No te hace falta nada, estas lleno, estas satisfecho, haz hecho una buena compra, has encontrado lo que buscabas. Para eso esta la línea de producción y los ingenieros industriales exprimiéndole a la eficiencia todo, para eso los tratados de libre comercio y tus rivales, la competencia. Mira a la cámara en el techo, el cielo es blanco y fresco, y el infierno aguarda fuera, en el estacionamiento que hierve. Aquí, una sonrisa no se compra, pero bien vale una el 30 por ciento de descuento. No veo las fichas del rompecabezas de mi vida, solo hay un puño en la vieja bolsa de mi memoria, un puño como monedas, bien apretado, dos de ellas se unen acoplándose a la perfección, es un comienzo. Mañana soñare otra estupidez y pasadomañana, por la noche, se abrirá un sueño agradable donde te encuentro y me abrazas y me dices con tu calor y tu pecho que llore pues no debo de llorar nunca. Por eso no me gusta pensar que la vida son sueños largos para despertar, sino despertares cortos ahogados en un solo sueño eterno. Por eso me viene en gana escribir y seguir escribiendo hasta acallar la música de fondo del supermercado, de este gran Aurrera de mi infancia. Este planeta fue hecho para ir de compras, para encontrar calidad y precio, para abrir y tirar, para vivir con la comodidad del progreso. Si te sales de él probablemente no sobrevivas. Si no puedes entrar a él más que a comprar algunos plátanos, mejor entra a un oxxo y sueña de él que solo vas a comprar plátanos. Ve y vuélvete, regresa por donde viniste a caer acá. Tu currículo no cumple con lo necesario para que te hagas cargo de mi industria, vuelve cuando lo quieras todo, infame, que has venido a quitarme mi tiempo que es dinero, que es la mejor oferta del mercado, que es el medicamento y la revista, el talco y la manguera, el shampoo y la hielera, las carnes frías, las botellas de agua y las mantas, las marcas familiares, la familia. Este lugar que pisas, cuando sueñas, es sagrado, habla de ti y de tu trabajo. Nunca oses robar un frasco con pedazos de fetos, ni comas nunca un gansito a hurtadillas, nunca grites que todo es una pesadilla. Mejor vuelvete por donde llegaste, regresa a la comodidad de tu cama a seguir soñando, este es un planeta tienda, una tienda nave espacial del cosmos, y contiene solo las mejores ofertas, y son para ti. No preguntes de que está hecha la sopa, infeliz, si te sabe buena, o qué¿? Vas a venir a hacerla tu?, mejor sueña, sigue soñando y que te devuelvas a ese sueño donde solo comprabas para ser feliz, para existir. Me gusta la idea de que alguna vez soñé que todo era un gran, inmenso supermercado. Si vuelvo a soñar en eso, procuraré despertar soñando, y tener suficiente dinero a la hora de pagar en caja.